Algunos personajes verdaderos...

30.12.2012 17:40

Pratt agradaba de invitar a sus narraciones a personalidades que habían existido en la realidad, lógicamente coetáneas en general al desarrollo de las aventuras del Maltés y que se imbricaban perfectamente en la trama, sobre todo cuando esta se hilvanaba, en su contexto histórico. Aportan credibilidad y más aún cuando se mantienen en su escenario real. La saga de aventuras del marino se desarrolla en el primer cuarto del siglo XX. ¿Que mejor solución que hacerlo navegar a través de nuestra propia historia  máxime cuando los acontecimientos que acaecen son de un orden tan extraordinario que van a encarrilar el devenir de nuestro orbe?. Mientras Corto permanece en este mundo, antes de las exaltaciones oníricas que ya asoman en Las Célticas y que alcanzan su cénit en Mu, cruza la guerra ruso japonesa de 1905, interviene en diversos episodios de la Primera Guerra Mundial y en otros de la Guerra Civil Rusa.

Retomando el hilo de los personajes reales, estos participan de distintas maneras en las aventuras de Corto Maltés. La más común es que se interpreten a ellos mismos en las circunstancias que les correspondieron en su momento: Jack London es Jack London en Mukden, en la Manchuria ocupada por los japoneses en la guerra contra los rusos, cuando fue corresponsal para distintos periódicos norteamericanos. London tiene en ese momento 29 años de edad y se encontrará con un Corto Maltés adolescente. Diecisiete años si hemos de creer en la biografía apócrifa que sitúa su nacimiento en La Valeta un 10 de julio de 1887. El relato de ese encuentro está en uno de los últimos álbumes dibujados por Pratt, aunque cronológicamente se sitúe en el inicio de la saga. También en La Juventud se narra el primer encuentro con uno de los personajes principales de los álbumes: Rasputín. Aunque no represente a Grigori Yefímovich Rasputin, el monje loco que tuvo una gran influencia en la corte del último zar Romanov sí que está obviamente basado en sus rasgos físicos.

Hasso Von Manteuffel fue un militar alemán que alcanzaría el grado de general en la Segunda Guerra Mundial, aunque durante el hipotético encuentro con Corto, en 1916, en las proximidades de la Ilha de Marajó, en la desembocadura del Amazonas, se le suponía destacado cómo oficial del 5º Escuadrón del 3º Regimiento de Húsares de la 6ª División de Infantería prusiana en el frente occidental durante la Gran Guerra.  También en Bajo el Signo de Capricornio en el relato Samba con Tiro Fijo aparece al final un joven capitán Corisco, Cristino Gomes da Silva Cleto, quién sería el último cangaçeiro, conocido también por su apodo Diabo Louro o Corisco. Apenas tenía 10 años cuando Corto le entrega el sombrero de otro cangaçeiro: Tiro Fijo.

En otros casos Pratt juega con sus nombres, respetando sin embargo el contexto histórico en el que actuó el personaje real: Ernest Hemingway se convierte simplemente en Ernestway en Bajo la Bandera del Oro, pero continua siendo un conductor de ambulancias de la Cruz Roja norteamericana en el frente italiano del Piave en 1917; un armador llamado Onattis no puede ser otro que Aristóteles Onassis, a pesar de que solamente tenía 11 años cuando se desarrolla la aventura. Manfred Von Richthofen es el mismo durante sus dos últimos días de vida en el frente del Somme. También se interpretan a sí mismos Roman Federovitch von Ungern-Sternberg, Grigori Mikhailovitch Semenov, y Damdin Sükhbaatar en Corto Maltés en Siberia durante la persecución del oro del líder del movimiento anti bolchevique Aleksandr Vasílievich Kolchak. Ungern von Sternberg formó una ejército integrado por rusos, buriatos y cosacos y saqueó trenes de provisiones de los dos bandos involucrados en la guerra civil. Semiónov y Ungern von Sternberg operaron en Transbaikalia, al este del lago Baikal. Damdin Sükhbaatar, o Sukhe Bator sería el líder de la nueva Mongolia socialista y él mismo daría su nombre a la capital Ulan Bator.

En el inicio de la Fábula de Venecia aparece el poeta Gabrielle D’Annunzio quien a sus 58 años de edad ya había sido Duce de la Ciudad Libre de Fiume (actual Rijeka, en la costa croata), y que ya había concluido una buena parte de su obra. En 1921, año en el que se desarrolla la “Fábula”, D’Annunzio vivía en su casa del Lago de Garda, no muy lejos de la capital véneta. También en la “Fábula” está retratada la actriz estadounidense de cine mudo Louise Brooks bajo el seudónimo de Louise Brookszowyc. Su corte de cabello también inspiró el de la Valentina de Guido Crepax.

 

 

 

 

 

 

 

Ismail Enver, más conocido cómo Enver Bey o Enver Pachá participó en la revolución de los Jóvenes Turcos e involucró a Turquía en la Primera Guerra Mundial. Pratt describe el episodio de su muerte en el actual Tayikistán en agosto de 1922 en La Casa Dorada de Samarcanda.

Robert Leroy Parker (Butch Cassidy) aparece en Tango, y parte de su Wild Bunch se deduce en el relato. Si Parker hubiese estado vivo, cosa que nunca sabremos, hubiera tenido 57 años en el momento de su último encuentro con el Maltés. Pero ya se conocían de cuando Corto y Rasputín recalaron en Chile tras la aventura narrada en La Juventud, y según parece volverían a verse en Argentina en los años anteriores a La Balada del Mar Salado.

En Suiza Corto conoce al escritor Herman Hesse en su casa de Montagnola, en el cantón italiano de Ticino, al mismo tiempo que le presentan a la pintora de origen polaco Maria Gorska, más conocida cómo Tamara de Lempicka. Ella residía en Paris desde hacía un año.

En Mu Tracy Eberhard emula como aviadora a su supuesta amiga Amelia Earhart, quién fue la primera mujer en cruzar volando en solitario el Océano Atlántico.

 

 

 

Por último cuando no son explícitos en la narración se infieren a través de referencias escritas como es el caso de la carta que Frederick Rolfe, el Barón Corvo, dirige a Corto, está es el leit motiv de toda la trama de la “Fábula de Venecia”, o la de Edward John Trelawny, quien ocultó un manuscrito de Lord Byron en la mezquita Kawakly de Rodas dando inició a La Casa Dorada de Samarcanda. Joseph Vissarionovitch Djougachvili, más conocido como Joseph Stalin realiza una breve aparición en esta última aventura, aunque no le veamos la cara: en una situación apurada Corto pide que le pongan en contacto telefónico con él. En el diálogo el Maltés rememora los días en que se conocieron en 1907 en Ancona.

Otros personajes míticos han visitado las planchas creadas por Pratt: Merlín, Oberón, Puck y el hada Morgana, Juana de Arco, King Kong, el caballero Klingsor y hasta Judas Iscariote han participado en las aventuras de Corto.

© J.L.Nicolas