Dylan (Thomas)

26.10.2014 13:17

Simon & Garfunkel cantaban en 1966 una balada titulada A Simple Desultory Philippic. Una de las estrofas decía He’s so unhip, that when you say Dylan, he thinks you’re talking about Dylan Thomas, whoever he was. The man ain’t got no culture. (Está tan fuera del rollo que cuando le hablas de Dylan cree que le estás hablando de Dylan Thomas, quienquiera que fuese. El tío no tiene cultura). El primer Dylan se trata de Bob Dylan, o Robert Allen Zimmerman en su versión original. Aunque él lo haya negado se dice que cambió su nombre por la admiración que le causaba el segundo Dylan, el poeta galés Dylan Thomas. Dylan, Bob y Thomas, Dylan, aparecieron ambos en la portada del álbum de The Beatles, Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Dicen que fue Lennon quien sugirió que Dylan, Thomas, figurara entre la miríada de personajes de la cubierta. Y allí está, en una discreta segunda fila, hacia la izquierda.

Thomas, Dylan, hoy en día menos popular que Dylan, Bob, fue una figura clave en la poesía galesa del siglo XX. Nació en Swansea en 1914, y murió prematuramente en Nueva York a la edad de 39 años. También fue prematuro como poeta: a los once años escribió en la escuela sus primeras estrofas en The Song of the Mischievous Dog, a los diecinueve publicó por primera vez en el New English Weekly de Londres, And Death shall have no Dominion, y al año siguiente, con veinte años de edad, apareció su primer libro 18 Poems. Thomas escribió prosa. Relatos breves. Fundamentalmente la selección que conforma Portrait of the Artist as a Young Dog, parodiando en el titulo la obra de Joyce, o la divertida Adventures in the Skin Trade, fragmento de novela autobiográfica, en la que el protagonista consume todo el relato con un botellín atorado en su meñique. También abarcó, con mayor dedicación aun, los guiones para cine y radio. Uno de estos últimos, Under the Milk Wood, es uno de sus trabajos mas reconocidos. En 1938 se mudó por primera vez a Laugharne, al oeste de Swansea, con su esposa Caitlin Macnamara. Habían contraído matrimonio un año antes en Penzance, en Cornualles. Tras algunas mudanzas se establecieron definitivamente en la Boathouse, la casa que hay frente al estuario del río Taf. Allí residiría, con su familia, los últimos cuatro años de su vida. Laugharne inspiró la Llareggub de sus guiones, y también la describió brevemente en Quite Early One Morning: “And some, like myself, just came, one day, for the day, and never left; got off the bus, and forgot to get on again.” (Algunos, como yo mismo, simplemente llegaron, un día, durante el día, y nunca partieron; descendieron del autobús, y olvidaron volver a subir.)

En 1950 inició sus incursiones a Estados Unidos donde acudía a recitar poesía y sus guiones de radio, particularmente Under the Milk Wood y a participar en conferencias literarias. Precisamente fue en su última estancia en Nueva York cuando entró en las urgencias del hospital Saint Vincent, de donde ya no saldría con vida. Su cadáver sería repatriado para ser enterrado en Laugharne. Un año antes se había publicado su poesía completa Collected Poems 1934-1952.

El núcleo de la obra poética de Thomas no es excesivamente extenso, se contiene en un volumen de menos de doscientas páginas comprendiendo un centenar de poemas. Su lírica es musical. Sonora y construida sobre imágenes. El mismo afirmaba que: “Un poema mío requiere una multitud de imágenes…toda secuencia de imágenes debe ser una secuencia de creaciones, recreaciones, destrucciones y contradicciones…y de ese inevitable conflicto de imágenes…intento crear ese momento de paz que es un poema.” También se ha aludido a sus influencias gaélicas citando la composición Do not go gentle into that good night, pero a pesar de la tradición céltica y literaria de su tierra, Thomas no leía galés, pero empleaba nombres propios y topónimos galeses.

El recorrido tras sus huellas, literarias, alcohólicas…vitales, empieza en Swansea, la ciudad galesa, que aun a pesar de los cambios que ha sufrido conserva espacios que también escrutaron los ojos de Thomas. En el número 5 de Cwmdonkin drive, en el barrio de Uplands, llegó a este mundo. Allí en una pequeña placa están grabadas las ultimas líneas de su obra Fern Hill: Oh as I was young and easy in the mercy of his means / Time held me green and dying/ Though I sang in my chains like the sea

Aunque quizás el lugar más adecuado sea el antiguo consistorio, hoy reconvertido en el Dylan Thomas Centre, donde exposiciones permanentes muestran el trabajo y escenas de la vida del poeta. A un paso del Morgans Hotel, en Adelaide street, y de las oficinas del South Wales Evening Post, donde Thomas empezó a trabajar como reportero en 1931. Entonces la redacción estaba en Castle street. El escritor tiene su propia plaza junto al puerto, la Dylan Thomas square, donde hay una estatua suya casi frente a frente con la del capitán Cat, uno de los protagonistas de Under the Milk Wood, dirigiendo su ciega mirada hacia las aguas que una vez, cuando sus ojos eran aun azules y brillantes, navegó. La propia estatua del escritor mira hacia las aguas, parece interesado en algún objeto indefinido. Parece pensar en algo…on tumbling hills admiring the Sea.

A su espalda, en la misma plaza un antiguo edificio se ha convertido en el Dylan Thomas Theatre. Aquí formó parte del elenco del Swansea Little Theatre en sus ensayos y en algunas de sus actuaciones. Su figura está ahora presente en una pintura mural junto a la puerta.

Thomas describió Wind street como un museo que debía permanecer en un museo. Antiguamente era el centro comercial de la ciudad y fue una de las escasas áreas de la ciudad que escaparon a los bombardeos de 1941, durante la Segunda Guerra Mundial. Aquí Thomas tenía algunos de sus pubs favoritos.

The Strand, era antes de que el río fuera desviado, un activo paseo marítimo que figurará en alguno de los relatos de Portrait of the Artist as a Young Dog. Más allá resta aun la única callejuela adoquinada de Swansea, Green Dragon Lane, que comunica de nuevo con Wind street. Y en sus cercanías Salobrious Passage, un oscuro callejón que enlaza con Princess. En el único relato de fantasmas que escribió, The Followers, se transforma en el Paradise Passage. En la esquina, en el 56 de Wind, está el pub más antiguo de la ciudad, el No Sign Bar, donde frecuentemente acudía Thomas a apagar su sed. En Singleton street, están el Singleton Hotel donde el escritor solía acercarse a comer y el Grand Theatre de la ciudad.

Dejando atrás Swansea, Abertawe en galés, la carretera lleva a otros escenarios de distintas etapas de la vida del escritor. El Llangain de sus ancestros, el Carmarthen a menudo visitado durante su juventud, hasta llegar a Laugharne, la pequeña villa del estuario del río Taf.

Laugharne le pareció en su primera visita, en 1934, el pueblo más raro de Gales. En mayo de ese mismo año escribiría a Pamela Hansford Johnson sus impresiones sobre la población: es el pueblo más extraño de todo Gales. Laugharne, con sus cuatrocientos habitantes tiene un castillo, un ayuntamiento y un juez de puerto. La gente habla con un marcado acento inglés a pesar de estar rodeada de cientos de millas de tierra galesa. El mar neutral está a los pies del pueblo y Richard Hughes escribe sus cuentos cosmopolitas en el castillo.

Pero aquí se quedaría, por lo menos utilizaba el teléfono del pub del Browns Hotel como propio. Hoy una imagen suya forma parte del cartel en la entrada: Browns Hotel Free House. Frente a la fortaleza medieval se ha instalado un busto de madera. Aquí permanece viendo pasar las horas y las mareas, inamovible como el castillo. Los visitantes deciden entre tomar el Dylan’s Birthday Walk, o la senda que lleva a la Boathouse, donde pasaría, junto a su familia, los últimos años de su vida, entre 1949 y 1953. Su última morada fue esta deliciosa casa junto al río, hoy reconvertida en casa museo dedicada al escritor.

Hay que dar unos cuantos pasos en un agradable paseo por la orilla de la bahía para llegar a ella. Está aislada de Laugharne y del resto del mundo. En marea baja la marisma recibe indiferente el impacto de las incesantes gotas de lluvia. Una prolongada curva que pretende ser el horizonte corre paralela a la desdibujada línea de la costa. Entre medio ascienden y descienden las aguas en un interminable ciclo eterno. El salón de la Boathouse es un mirador perfecto de este particular estado de las cosas. Aquí conservan los muebles y otros objetos que compartieron este espacio con Thomas.

La Boathouse le fue cedida y acondicionada por su amiga Margaret Taylor para que viviera, en 1949 le envió una carta en la que le decía sobre la casa:  Sé muy bien que la única forma de agradecer tu enorme gratitud es ser feliz y escribir. Y aquí me tienes, feliz, escribiendo. Todo lo que escriba desde esta buhardilla de madera de la casa, cada una de las palabras que escriba, será mi forma de darte las gracias.

Antes de llegar queda arrinconada a un lado del camino la pequeña cabaña que abrigaba la inspiración del escritor. Aquí se recogía para trasladar los textos desde su imaginación hasta el papel. Sus cosas aun parecen estar esperando su inminente retorno. Las notas sobre la mesa y, arrugadas, sobre la alfombra. La americana colgada del respaldo de la silla, los retratos sobre la ventana sujetos con chinchetas y la propia luz, que se torna densa y adquiere volumen al traspasar el ventanal. La estufa está preparada para ser encendida y una taza de té espera junto al pote transparente que guarda lapiceros y bolígrafos. Da la impresión que ha salido un momento a por tabaco.

Pasado el río, tras el horizonte más próximo están Blaen Cwm, Llansteffan y Fern Hill, escenarios de su niñez y trasfondo del primer relato del Portrait: The Peaches. Más allá la península de Gower y Worms Head, escenarios de sus poemas.

Tras su muerte, Dylan Thomas sigue allí, enterrado junto a su esposa, en el pequeño camposanto de la Iglesia de Saint Martin. Una simple cruz de madera marca su tumba.

© J.L.Nicolas

 

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