El último faro de Roma

22.08.2013 19:35

Desde el mirador hay una excelente panorámica. Hacia abajo la hierba, siempre verde, queda a 68 metros y, sobre esta una gran rosa de los vientos ubica la situación. El mar choca contra las rocas más abajo, a 106 metros. Hacia oriente y al fondo se divisan Cabo Prioriño y la entrada a la ría de Ferrol. Más próximas, las bocas de las rías de Betanzos y de A Coruña y, casi a tocar, Punta Herminia. A poniente la ensenada de Orzón, la playa de Riazor y, al sur, la ciudad.

Según la leyenda, una escrita en el segundo libro del Leabhar Ghabhála Érenn, o Libro de las Conquistas, desde la torre construida por Breogan en la entonces recién fundada Brigantia también debería verse, si las condiciones climáticas lo permitían, una tierra verde. Una tierra verde llamada Erin, Eire o Irlanda, la que vislumbró Ith, hijo de Breogan, nieto de Gaedel Glas y de la egipcia Scotta. Ith navegó hacia ella para conquistarla y allí fue asesinado. Los hijos de su sobrino Mil, en venganza, someterían la isla verde. O, dicho de otro modo: los irlandeses son descendientes de Galicia, luego el irish stew sería una variante del caldo gallego.

Otra leyenda, recogida tanto por Alfonso X El Sabio en la Crónica General, como por el cardenal del Hoyo, en 1608, menciona que Gerión, el tirano rey de Brigantium, fue vencido por Hércules, quién sobre su tumba levantó un torreón que coronó con una antorcha.

Más próximo a la realidad está el hecho de que la hoy llamada Torre de Hércules fue construida por los romanos a finales del primer siglo de nuestra era, entre la época de Nerón y la de Vespasiano, para guiar la navegación hasta el puerto de Brigantium, convirtiéndose, con el paso de los siglos, en el faro en activo más antiguo del mundo y uno de los mejor conservados de la Roma Imperial. Al pie del torreón se encontró una piedra de sillería con la inscripción latina: MARTIAVG.SACR.G. SEVIUSLVPVSARCHTECTVSA ENSIS LVSITANVS EX VO, ( Consagrado a Marte Augusto, Cayo Servio Lupo arquitecto de Aeminium en Lusitania, de acuerdo con su juramento), por lo que se cree que podría corresponder al constructor del faro.

Tras la caída del Imperio el faro inició un prolongado periodo de declive. Aun en el siglo V la Historiæ adversum Paganos, de Paulo Orosio, menciona el altissimvm farvm de la ciudad de Brigantia. Pero desde entonces el faro se convirtió básicamente en torre vigía. Las escaleras y el muro exteriores se desmantelaron casi por completo para proveer material de construcción a las edificaciones religiosas y a las nuevas fortificaciones de la ciudad. En el siglo XI se encuentra representado en el mapamundi de Burgo de Osma, en el que también se reconoce el faro de Alejandría. Impresa en 1550, la Descripció del reyno de Galizia, del licenciado malagueño Bartholomé Sagrario de Molina alude a la Torre de Hércules como el castillo viejo debido al deterioro en que lo encuentra durante su visita a A Coruña. En 1602 el rebelde irlandés Hugh Roe O’Donnell, tras la derrota contra los ingleses en Kinsale, huye llegando hasta A Coruña, recordando que, según las leyendas de los bardos, fueron los hijos de Milesius quienes partieron hacia la Isla del Destino.

No sería hasta 1682 que se encargaría, al arquitecto Amaro Antúnez, una primera restauración del faro. Se construyó una escalera interior de madera que atravesaba las bóvedas romanas originales, ya que la escalera original ascendía por el exterior de la torre. Durante el reinado de Carlos III, en 1788 se inicia la reparación encargada al Teniente de Navío Eustaquio Giannini. Cuarenta mil duros costaron los nuevos muros exteriores de granito, se rehízo la escalera interior en piedra con un pasamanos de madera y se instaló una linterna giratoria traída de Londres. El Consulado Marítimo de Galicia finalizó los trabajos en 1790. 

Para regresar de la verde Irlanda hay que deshacer lo ascendido. Doscientos treinta y cuatro escalones bastan para volver a poner los pies en tierra, sobre la también verde Brigantium. 

© J.L.Nicolas