La Cuna de Arturo

14.11.2014 20:58

A vista de pájaro Tintagel es una curva cerrada sobre el mapa. Apenas un par de quilómetros a los que se asoman todos los comercios de la población, primero sobre Bossiney road, más adelante Fore street. Ahí está, a mano derecha Lewis’s, antiguamente The Riggs, un precioso Bed & Breakfast con cuatro habitaciones dobles en una pequeña mansión de madera del siglo XVI, que ofrece su salón de te y su pequeño jardín a la concurrencia frente a la iglesia metodista.

Más abajo, la Old Post Office, la antigua oficina de correos, es la joya del municipio, una construcción que data del siglo XIV, con una ondulada techumbre de pizarra. En la otra acera el King Arthur’s Arms, un pub que no está al nivel del familiar Cornishman Inn, un poco más allá. Cruzando la calle de nuevo el Merlin’s Gifts ofrece helados, armaduras y postales, antes de llegar a Ye Olde Malthouse Inn y al Wootons Country Hotel and Inn, dos buenas direcciones donde degustar las cervezas Castle Gold, Gull Rock o la Harbour Special, tres variedades de la Tintagel Brewery Quality Cornish Ale, otra joya local. La librería no escapa al influjo de la leyenda: King Arthur Bookshop. Si Arturo, Merlín o cualquiera de sus amigos despertaran del hechizo de Morgana no les faltaría cama donde seguir durmiendo.

En las afueras, una península circular eleva sus acantilados sobre el bravo oleaje de las aguas del Atlántico. En su cima, entre las flores de brezo, retama y tomillo, se construyó el castillo de Tintagel del que algunos restos recuerdan su pasada existencia y su presente ruina. Para la leyenda, y para la pluma de sir Geoffrey de Monmouth, quien escribió la Historia Regum Britanniae y la Vita Merlini, fue la cuna del Rey Arturo. Donde Merlín transmutó la apariencia de Uther Pendragon para que se asemejara a Gorlois, duque de Cornwall y esposo de Ygerna, de quien Uther estaba enamorado. De tal guisa la sedujo y Arturo fue concebido. Pero ya no hay ulteriores referencias en los escritos de Monmouth a si Arturo nació o vivió en Tintagel o no. Eso no es óbice para el cartel que en el camino de la península rece: Tintagel Castle / Castel Dyntagell, Legendary birthplace of King Arthur. Por si acaso.

Seis siglos más tarde de los escritos de Monmouth, el poeta Lord Alfred Tennyson prosiguió la estela de las sagas artúricas. En Ydills of the King, de 1859, menciona Tintagel y la concepción de Arturo: Sir, for ye know in the King Uther’s time / The prince and warrior Gorlois, he that held / Tintagil castle by the Cornish sea / Was wedded with a winsome wife, Ygerne.  (Señor, por lo que conocemos de los tiempos de Uthern / el príncipe y guerrero Gorlois, quien poseyó / el castillo de Tintagel en el mar de Cornualles / casó con una atractiva esposa, Ygerna).

Ygerna, o sus variantes Igraine, Igema, Eigyr, Ygrayne o Igraine se convirtió en las obras de la mitología artúrica Le Morte de Arthur, de Thomas Malory, en el Parzival de Wolfram von Eschenbach, y en otras posteriores, en madre de tres hijas, una de ellas Morgana Le Fay, alumna y amante de Merlín.

Pero cierta o no, antes de la aparición de Arturo en la literatura medieval, Roma, durante la ocupación de Gran Bretaña, había mantenido en el islote una avanzada militar. En las excavaciones realizadas en 1935 por Courtenay Arthur Ralegh Radford, este sugirió que más bien parecía tratarse de un monasterio celta. En las más modernas, efectuadas por Charles Thomas, tampoco se estableció ninguna relación con las epopeyas artúricas, en cambio si se hallaron fragmentos de cerámicas y vidrios provenientes del Mediterráneo en época romana. Sin embargo recientemente se encontró una pieza de pizarra con una inscripción latina con el texto: Artognou, pariente de Coll, hizo esto. Un grafiti sujeto a cualquier tipo de especulación.

Con el abandono de Roma tras la caída del Imperio, la que había sido región administrativa de Civitas Dumnoniorum quedó bajo el control de las tribus locales, que habían sido conocidas por los romanos como Dumnonii. Un posible reino de Dumnonia habría sido gobernado por el legendario rey Mark de Cornwall, cuyo sobrino Tristán se enamoraría de Isolda, pero, aunque también de Tintagel, esa es otra historia. Arturo hubiera sido descendiente o habría estado relacionado con estos reyes británicos de la Alta Edad Media.

En 1233, Ricardo, conde de Cornwall, construyó un castillo en la península junto a Tintagel, del que parece que pertenecen los restos que permanecen hoy en día. Cien años más tarde sería abandonado. En el siglo XIX se reconstruyó algún muro, pero no sería hasta 1975 en que se construiría un puente y unas escaleras de madera para facilitar el acceso. Hoy, los casi doscientos mil turistas que lo visitan anualmente buscan la huella del Rey Arturo en la cumbre, o intentan acceder, en la cala que da al norte de la península, a una cueva que ha sido bautizada Merlin’s Cave.

© J.L.Nicolas

 

Ver más fotos