Hampstead, Londres

20.02.2017 10:35

Hampstead Village es un elegante barrio del distrito de Camden, al Norte de Londres, que dispone además de una de las mayores zonas verdes de la Ciudad, Hampstead Heath. Residencia de familias acomodadas también atrajo artistas, pintores y poetas que hallaron aquí su fuente de inspiración.

Las primeras noticias que existen del lugar provienen del año 986 cuando el rey  Æthelred el Indeciso decidió ceder unos terrenos a los monjes de Westminster. Justo un siglo más tarde, en 1086, el Doomsday Book registraba el valor de una granja, Manor of Hamestede: cincuenta chelines. Durante las epidemias de la peste de 1349 y 1665 se convirtió en refugio de londinenses. Pero no sería hasta los siglos XVII y XIX cuando Hampstead se puso de moda por la calidad de sus aguas ferruginosas que fueron consideradas medicinales. Aparecieron establecimientos de baños y las primeras grandes mansiones. También acompañaba la gran extensión de terreno de the Heath, 320 hectáreas de zona verde en la que hay algunos estanques donde están las fuentes del rio Fleet y una vista privilegiada de la ciudad de Londres desde Parliament Hill. Hay impresionantes mansiones como Mount Vernon House, otras se han abierto al público, como Kenwood House, en el mismo parque en las cercanías de Spaniard’s Inn, una célebre taberna de la que se dice que frecuentaba el asaltador de caminos Dick Turpin. Kenwood atesora una notable colección de los antiguos maestros de la pintura flamenca y británica del siglo XVII. Entre Hamsptead Grove y Windmill Hill, Fenton House posee un gran jardín excelentemente cuidado en el que destacan sus rosas y un huerto que cultiva treinta especies distintas de manzano, además de una colección de antiguos instrumentos de teclado. En New End, cerca de donde empieza Willow Road, la encantadora Burgh House ha convertido su primer piso en el museo de historia del barrio, mientras la planta baja se emplea para exposiciones temporales y una cafetería ocupa los bajos.

Numerosas celebridades escogieron Hampstead como lugar de residencia. Cerca de Belsize Park, el minimalista bloque de apartamentos Isokon Building acogió, entre otros, al escultor Henry Moore, al arquitecto Walter Gropius y a Agatha Christie. También se asentaron, aunque fuera temporalmente, los escritores románticos Lord Byron, Percy B. Shelley y John Keats. También Charles Dickens, Orwell, Stevenson y H.G. Wells y el pintor paisajista John Constable. Este último se quedó para siempre. Inicialmente en Albion Cottage, luego en Lower Terrace, Stamford Lodge, en Downshire Hill y en Well Walk. En 1833 se convirtió en miembro fundador de la Hampstead Public Library. Finalmente reposa junto a su esposa Maria en el viejo cementerio de la iglesia de Saint John at Hampstead, donde el musgo crece sobre las estrías de las lapidas centenarias, un lugar apacible en el que apetece estar… aunque no mucho más de media hora a ser posible. La iglesia original data de 1312 y su cementerio, en el que no ha habido más entierros desde 1878, está prácticamente intacto con sus lápidas de época georgiana entre las que también figura la del inventor del cronómetro marítimo, John Harrison.

Subiendo por Holy Walk, una vez pasada la iglesia católica de Santa María está The Watch House, donde estuvieron las patrullas de vigilancia nocturna que iniciaron su servicio en la década de los años treinta del siglo XIX.

La estación de metro, la más profunda de la ciudad, da al cruce de las calles High y Heath, que luego llegaran a ser casi paralelas. Aquí se concentran la mayor parte de los comercios junto a algunos callejones peatonales donde se alternan pequeños cafés con anticuarios y tiendas de objetos de ocasión. Son Oriel Place, Perrin’s Court y Perrin’s Lane. Y el del pájaro en mano: Bird in Hand Yard. Otro callejón peculiar es Flask Walk. El nombre deriva de los días en que tomar las aguas se puso de moda por lo que ésta también se embotellaba y se cargaban los frascos en carromatos que se transportaban diariamente a Londres. El número del 29 de julio de 1712 el rotativo The Spectator daba cuenta de la feria que se celebraría en Lower Flask, junto a la taberna, durante cuatro días a partir del primero de agosto: This is to give notice that Hampstead Fair is to be kept at the Lower Flask tavern walk on Friday the first of August, and holds for four days. Una feria que dejaría de celebrarse en 1748 a causa de su cambiante reputación, es decir de buena a mala. En 1854, cuatro años después de la inauguración del alumbrado público de gas, se instalaron en el pasaje de Flask Walk un zapatero, un verdulero, un tendero, una granja y un tratante de muebles. Al llegar el cambio de siglo se sumarían una tocinería, una panadería, un estanco, una pescadería, dos confiterías, dos peluquerías y un vendedor de armarios, o quizás fuera aun el mismo. Flask Walk bullía.

En la parte donde Flask se ensancha, antes de volver a estrecharse para desembocar en Well Walk, se conserva la fachada de los baños The Wells and Camden Baths and Wash Houses. Un edificio construido en 1888 por el arquitecto Henry Simpson Legg y financiado por la Wells and Camden Charity para las familias trabajadoras que habitaban en la zona. Un baño frío costaba un penique, con dos el agua ya era caliente y tres peniques ya daban derecho a jabón y toalla. Los baños dejaron de serlo en 1978. Dos años más tarde, en 1980, se transformaron en viviendas. Aquí las casas eran modestas, a pesar de los precios que pueden alcanzar en la actualidad las viviendas de Lime Tree Cottages o Rock Terrace.

Muy cerca de la taberna, The Flask, unos punks acomodados, los Sex Pistols, compusieron en 1977 su himno God save the Queen en la casa donde nació John Simon Ritchie, líder de la banda y más conocido como Sid Vicious.

En el otro extremo Flask Walk lleva hasta Christchurch Hill y Willow Road, donde entre los elegantes edificios de viviendas destaca por su estilo el del número 2, diseñado en 1939 por el arquitecto Ernö Goldfinger, quien, además, dio nombre en un episodio al malvado personaje némesis de James Bond cuando aún era interpretado por Sean Connery.

En esta parte baja de Hamsptead Heath, del parque, vivió el poeta romántico John Keats. Provisionalmente se alojó en el número uno de Well Walk, donde escribió uno de sus primeros trabajos: Endymion. Cuando, en diciembre de 1818 murió su hermano a causa de la tuberculosis, el poeta se mudó a una de las dos casas adyacentes de Wentworth Place, en la zona de Downshire Hill, propiedad de su amigo Charles Armitage Brown. En abril de 1819 se instaló en la vivienda vecina la familia Brawne, de cuya hija de 18 años, Fanny, se enamoraría. La vería por última vez en septiembre de 1820. Su casa, hoy convertida en museo de fin de semana, abre de viernes a domingo, está situada al inicio de la que entonces se llamaba John Street, hoy Keats Grove. Durante su estancia, antes de viajar a Roma donde fallecería a causa de la tuberculosis el 23 de febrero de 1821 a los 26 años de edad, Keats vivió su periodo más creativo. Entre abril y mayo de 1819 compuso cinco de sus seis grandes odas, entre ella la Oda a un Ruiseñor que su amigo, Brown, afirmaba que redactó en el jardín de la casa, bajo un ciruelo:

Me duele el corazón y aqueja un soñoliento

torpor a mis sentidos, cual si hubiera bebido

cicuta o apurado algún fuerte narcótico.

Probablemente como Sid Vicious y Johnny Rotten.  

© J.L.Nicolas

 

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