El Campanario de Colliure

09.07.2020 10:01

En el extremo septentrional de la playa de Boramar el campanario de la iglesia de Notre Dame des Anges es el principal icono de la visitada población de la Côte Vermeille. No marca solamente las horas, también ha marcado el ritmo de los cambios que ha vivido la población con el paso de la historia.ç

Cualquiera que pasee a lo largo de la acera que, junto al mar, bordea el Castillo de los Reyes de Mallorca, o cualquiera que contemple el devaneo de las olas desde las terrazas de la playa, verá u oirá, inevitablemente, el campanario más notable de Colliure. Sonoramente se hace notar, rítmica y precisamente, veinticuatro veces al día. Visualmente, la torre alcanza los treinta metros de altura, aunque no siempre fue así, a simple vista se aprecian las etapas de su historia.

La sección inferior, el primer piso, data de finales del siglo XIII y fue construido con piedra del país superpuesta, unos bloques de mármol bordean unas estrechas aspilleras y la torre no sobrepasaba entonces los siete metros de altura, pero casi cinco de diámetro interior a los que se ha de sumar un metro setenta centímetros de grosor de la pared. La construcción estuvo vinculada a las murallas y, dado su emplazamiento se empleó como señalización del puerto en su extremo septentrional, al sur completaría esa función la Torre del Fanal, hoy aislada a mitad del recorrido de la playa de Avall. El sistema de iluminación del faro se alimentaba originariamente con aceite y un guardián se encargaba permanentemente de su mantenimiento. En tiempos del conde del Rosellón, Nuño Sanchez, ya se había acondicionado el puerto de Colliure, que, en definitiva, era el de Elna y el testamento del Conquistador, Jaime I, indica a su hijo, futuro monarca del Reino de Mallorca, las cifras a invertir en las mejoras de los puertos de Colliure y la vecina Port Vendres.

Entre los siglos XIV y XV se levantó la zona intermedia, de dos pisos, para la que se empleó como material cantos rodados de rio blancos y grises. Las aberturas que se practicaron dejaban espacio para el uso de arcabuces y otras armas de fuego. A finales del siglo XVII la torre había perdido sus funciones defensivas y en 1677 ya era utilizada como prisión. Las modificaciones que había introducido Vauban en las defensas de la ciudad habían acarreado la demolición de barrios enteros y, en ellos una de las iglesias, la de Santa Maria, que se hallaba a medio camino de la actual rue de la République. La existencia de la torre en el puerto sugirió la edificación del nuevo templo junto a esta así, en 1684, se iniciaron los trabajos de construcción que se prolongarían hasta 1691. En junio de 1693 se modificó de nuevo la torre para adecuarla como campanario de la nueva iglesia, eliminando las almenas y elevando el muro, de menor grosor, con un nuevo piso que alojaría las cuatro campanas. Ese mismo año se instaló el mismo reloj que se ve hoy en día.

Hacia el año 1810 se volvió a reformar la parte superior de la torre, prolongándola con una galería octogonal decorada con ladrillo rojo en las esquinas y rematada con una cúpula de obra pintada con el color que allí denominan le rose de Colliure. Existen litografías que muestran el estado del campanario antes de esta última modificación como los de Louis Nicolas de l’Espinasse o los de Niquet, reproducidos en Voyage Pittoresque de la France, publicado en 1787. Obras posteriores del equipo del Barón Taylor, de Prosper de la Barrière o de Ambroise Louis Garneray ya muestran el campanario en su estado actual. L’église et le clocher de Collioure es un título recurrente en la obra de estos y posteriores artistas que pasaron por la población haciendo del campanario un motivo de inspiración. En 1904 llegaron los fauvistas, con Henri Matisse y André Derain a la cabeza, hoy algunas reproducciones de sus obras se muestran en los lugares donde fueron pintadas.

Colliure posee un segundo campanario remodelado completamente en el 2016. Se encuentra en el extremo opuesto de la población, al fondo de la playa de Avall y junto al Museo de Arte Moderno, se trata del campanario del antiguo monasterio de los dominicos, fundado a finales del siglo XIII. Se le ha incorporado una campana de nueva fundición traída desde Turín que pesa 240 quilógramos y mide 74 centímetros de diámetro para dar la nota. Concretamente el si.  

© J.L.Nicolas

 

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