La Torre de Joyce

20.05.2022 09:25

En las afueras de la ciudad de Dublín hay una antigua torre de defensa. Está junto a la costa y en ella el gran escritor irlandés James Joyce ambientó el inicio de su enciclopédica aventura humana Ulysses con la parodia de una misa a cargo de Buck Mulligan.

“Stately, plump Buck Mulligan came from the stairhead, bearing a bowl of lather on wich a mirror and a razor lay crossed. A yellow dressinggown, ungirdled, was sustained gently behind him on the mild morning air. He held the bowl aloft and intoned: -Introibo ad altare Dei”.

“Solemne, el gordo Buck Mulligan avanzó desde la salida de la escalera, llevando un cuenco de espuma de jabón, y encima, cruzados, un espejo y una navaja. La suave brisa de la mañana le sostenía levemente en alto, detrás de él, la bata amarilla, desceñida. Elevó en el aire el cuenco y entonó: -Introibo ad altare Dei.”

Es el primer párrafo de Ulysses. Mulligan no es otro que Oliver St. John Gogarty quien se dirige jocosamente a Stephen Dedalus, alter ego de Joyce, que ya apareció en Stephen Hero y en el Retrato del artista adolescente.

El estudiante inglés, Samuel Chenevix Trench, se convierte en Haines, tercer residente de la torre aquel 4 de junio de 1904 a las 8 de la mañana. “A ponderous Saxon. He thinks you’re not a gentleman. God, these blooedy English! Burstling with money and indigestion. Because he comes from Oxford”. (“Un pesado de sajón. Cree que tú no eres un caballero. Vaya por Dios, esos jodidos ingleses. Reventando de dinero y de indigestión. Porque viene de Oxford”).

Las torres Martello son unas edificaciones cónicas de defensa que los británicos prodigaron por todo su imperio. Se inspiraron, tanto en su estructura como en su nombre en la torre genovesa de Punta Mortella, - cabo de los Mirtos o Arrayanes –, en Córcega, cuya construcción fue encargada al arquitecto Giacomo Palearo Fratino y completada en el año 1565. Suelen tener una docena de metros de altura y un par de pisos en su interior que albergaba un almacén de municiones, agua y víveres y donde una guarnición disponía de alojamiento. La entrada solía estar en el primer piso en lugar de en la planta baja y era accesible mediante una escalera que se podía retirar en caso de amenaza. A lo largo del siglo XIX los ingleses utilizaron no menos de 140 para defender puntos estratégicos de sus costas, las hay en Menorca, en Sudáfrica, Indonesia y en Jamaica, entre otros lugares. De las veintiséis que se levantaron en Irlanda quedan dieciocho en pie y la de Sandycove es la onceava de la serie de dieciséis que defendieron Dublín. Desde la terraza se puede ver, hacia el sudeste, la de Bullock Harbour, hacia el norte se distinguen los campanarios de St. Michaels y de Mariner’s Church y al fondo, más allá de la desembocadura del Liffey, se aprecia el perfil de la península de Howth.

También es la más famosa, ya que forma el escenario del primer capítulo del Ulysses de Joyce. Se encuentra al sur de Dublín, entre las poblaciones de Dún Laoghaire y Dalkey. Sandycove fue popular por unos antiguos baños que se conocieron como Forty Foot Pool (sic), la piscina de los Cuarenta Pies, un lugar también mencionado por Joyce. El nombre se debe al Fortieth Foot Regiment que se acuartelaba en la batería cercana a la torre. Cuando fueron inaugurados eran unos baños exclusivamente masculinos conocidos como Gentlemen’s Swimming Club, que, desde 1880, fueron gestionados por la Sandycove Bather’s Association. Con el paso del tiempo y tras la incursión, en los años 70, de un grupo de feministas que se bañaron desnudas para protestar contra la discriminación de género, se puso fin a la exclusividad masculina. Estos organizan cada año, por Navidad, un gélido chapuzón colectivo, aunque hay quien no espera y no es extraño encontrar gente zambulléndose en las aguas de la vecina playa cuando ya los días de estío han quedado lejos.

La torre dejó de tener uso militar en 1904, cien años después de su construcción, y se ofreció en alquiler por ocho libras esterlinas anuales. En agosto de ese mismo año fue alquilada por Oliver St. John Gogarty, quien, por entonces, con 26 años, aun estudiaba medicina e intentaba ser poeta. Casi inmediatamente Gogarty invitó a instalarse a otros dos estudiantes: Samuel Chenevix Trench, de Oxford, y un tal James Augustine Aloysius Joyce, de 22 años de edad. Joyce llegó el 9 de septiembre, pero no pasó más de seis días junto a sus compañeros a causa de un incidente en el que Trench, tras sufrir una pesadilla, se lió a tiros con la chimenea y Gogarty se incorporó disparando a unas cacerolas. Joyce decidió abandonarlos a ambos y al lugar a pesar de que años más tarde integraría aquellos días de juventud en su obra más notoria. Gogarty se convertiría en un relevante cirujano y escritor ocasional que publicó las irreverentes poesías de The Ballad of Japing Jesus y, en 1954, It isn’t this Time of the Year at All!, donde recoge algunos recuerdos sobre sus compañeros de la torre. Sobre sus invitados escribió: “Joyce was gratly impressed by what he took for Trench’s Eton and Oxford accent. With formal courtesy he gave him his bed at the right-hand side of the entrance door and slept in a bed under the shelf which run round the room”. (“Joyce quedó gratamente impresionado por lo que él tomó como acento de Eton y Oxford de Trench. Con cortesía formal, le cedió su cama a la derecha de la puerta de entrada y dormía en una cama bajo el estante que rodea la habitación”). Gogarty mantendría la torre hasta 1925. Un pub de Temple Bar ostenta hoy su nombre.

La torre fue comprada en 1954 por el arquitecto Michael Scott quien, con la ayuda económica del cineasta John Houston y la colaboración de la primera editora del Ulysses, la norteamericana Sylvia Beach, la transformaron en el museo dedicado al escritor irlandés. Consecuentemente inauguraron el espacio un Bloomsday, el día en que los entusiastas de la obra de Joyce celebran la jornada en la que transcurre la acción de la novela y el mismo día en que conoció a quien sería su esposa, Nora Barnacle, un 16 de junio. En el caso de la inauguración fue el de 1962. Actualmente la antigua fortaleza se conoce como la James Joyce Tower y es mantenida por la agrupación de voluntarios Friends of Joyce Tower Society.

El museo ha acondicionado un espacio con la apariencia que debió tener en 1904, durante la estancia del escritor. En la planta baja está la recepción y el inicio de la exposición con cuadros, fotografías, un busto obra de Milton Hebald y algunas muestras de primeras ediciones, como la del Ulysses publicada en 1922 por Shakespeare & Co. y unas páginas del manuscrito original de Finnegans Wake.

En el primer piso se muestran objetos de la época, un chaleco y una guitarra que pertenecieron al escritor y el molde de yeso que se realizó de su rostro en su lecho de muerte. Al lado está el espacio donde convivieron los tres estudiantes, con la hamaca, la cama bajo la estantería, una mesa con tres tazas y tres botellas de Guinness y, junto a la chimenea, una figura de porcelana de una pantera negra que evoca el sueño de Haines - Samuel Chenevix Trench. También hay cartas, manuscritos y antiguas ediciones de sus obras. Desde el tejado se aprecia la costa que defendió la torre, la playa y la ubicación de los antiguos baños. Para el periodista Luis Pancorbo “no es de extrañar que tras la visita entren ganas de tomar una pinta de Guinness y de seguir leyendo el Ulises”.

Un poco más allá, en el paseo que corre paralelo al mar del que forma parte Otranto Terrace y con la torre al fondo, hay unos jardines en los que el 18 de mayo de 1983 se plantó un árbol para conmemorar el centenario del nacimiento del escritor. A su sombra, si es que no hay nubes que lo impidan, una losa recuerda una cita del Ulysses: “…he gazed southward over the bay, empty sabe for the smokeplume of the mailboat vague on the bright skyline, and a sail tacking by the Muglins”. (“... miró hacia el sur sobre la bahía, savia vacía para la columna de humo del barco del correo, vago en el horizonte brillante, y una vela pegada a las – islas- Muglins”).

Dublín tiene otros espacios dedicados a uno de sus escritores predilectos, en North Great George Street, cerca de la calle Parnell, al norte de la ciudad, se encuentra el James Joyce Centre, donde, por descontado, cada año se celebra el 16 de junio.

Es el momento de coincidir con la apreciación de Pancorbo.

© J.L.Nicolas

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